Mascaradas de invierno. Los Morrangos
Los Morrangos en El Hornillo
Existen unos ancestrales significados que se expresan en una de las más sorprendentes, curiosas e ignoradas tradiciones pertenecientes al amplio folklore de la provincia de Ávila, e incluso formando parte del más amplio acervo cultural europeo. Unas tradiciones que se remontan muchos siglos atrás, hasta llegar, incluso, a la era precristiana: las llamadas MASCARADAS DE INVIERNO. En El Hornillo a este revivir cultural se ha contribuido con el reciente rescate y restauración de Los Morrangos y de La Vaquilla por prte de la Asociación cultural El Arrollo de la Fresnea.
Las Mascaradas de invierno
Las Mascaradas de invierno son un conjunto dispar de milenarias celebraciones paganas festivas, predominantemente rurales, cuyo origen se remonta a ritos prerromanos de sociedades agrícolas y ganaderas.
Con el fin del invierno llega el momento de la purificación, de espantar a los malos espíritus y favorecer la fertilidad del campo y sus rebaños. Los hombres se disfrazan tomando elementos de la naturaleza y materiales de desecho que rodean su vida cotidiana. Pieles, sacos, telas, cuernos, paja, trapos, ramas, huesos, cuerdas, centeno… todo ello aderezado con distintas campanillas, cencerros o esquilas que resuenan por las calles alejando los males. Los ritos y la magia ayudaban a mantener el ciclo vegetativo.
El hecho de que hayan llegado al siglo XXI mascaradas con ritos tan antiguos demuestra el arraigo de tales celebraciones entre la población, singularmente, entre la rural. Y eso que desde muy pronto, la Iglesia empezó a condenar la celebración de estas mascaradas paganas por parte de los cristianos. Tras este primer intento por erradicar estas fiestas paganas sin conseguirlo, viene un período caracterizado por el impulso hacia un sincretismo entre prácticas paganas y culto cristiano.
En la provincia de Ávila, con recuperación liderada por el proyecto Mascarávila que nace en Pedro Bernardo (Ávila) en el año 2013 desde la Asociación Sociocultural Siempreviva y en el que se integran los municipios y ayuntamientos de Pedro Bernardo, Hoyocasero, Casavieja, Navalosa, Piedralaves, Navalacruz y El Fresno se encuentran: Los Cucurrumachos, Los Harramachos, Los Machurreros, Las Toras, Los Zarramaches.
En el Valle del Tiétar (Comarca de Arenas de San Pedro) tenemos Los Zarramaches, de Casavieja. Pero, en nuestra zona, en El Hornillo, también hay otras en fase de recuperación que son las de los Morrangos, Nanita y la Vaquita y que resurgen gracias al tirón de la muy activa asociación El Arrollo de la Fresnea de esta pequeña localidad.
Las Mascaradas nos han transmitido unos valores y objetivos que, pese a su vigencia, deben actualizarse, en base al nuevo conocimiento adquirido por la humanidad:
De una purificación local a una purificación universal.
De facilitar la vida mediante aumente de la fertilidad a mantener una visión ecosistémica.
De cambios bruscos en la responsabilidad social de los jóvenes a un desarrollo integral continuado.
De intercambio de recursos comunitarios locales a intercambio justo de recursos universales.
De reforzar la identidad y cohesión grupal comunitaria a, partiendo de esta, reforzar la del conjunto de la humanidad.
De ruptura de las rutinas y la cotidianeidad a través de lo festivo a la incorporación de una creatividad continuada a lo largo de la vida.
Imágenes de diversas mascaradas de invierno
Para saber más
Textos extraídos -pero con modificaciones propias- principalmente del estudio más extenso y profundo sobre Las mascaradas de invierno en Castilla y Leon, realizado en el año 2011 por el investigador Bernardo Calvo Brioso (Calvo Brioso, B. (2012) “Mascaradas de Castilla y León, Tiempo de Fiesta. JCyL). pero también de otros textos citados abajo en la Bibliografía General.
Visión artística de las Mascaradas de Invierno
Cortometraje “Las mascaradas de invierno”
Este es un pequeño film, de 2015, donde su autor, Juan Rayos, ahonda en la tradición milenaria de adoptar un disfraz en las celebraciones paganas llamadas Mascaradas de Invierno. Aborda los momentos previos, del ritual de transformación y los sonidos de los trajes hechos de naturaleza y distintos materiales del pueblo. Rodado en Mecerreyes, Burgos.

